Multitudinaria marcha universitaria desbordó Buenos Aires en rechazo a la política de recortes del gobierno de Macri

Multitudinaria marcha universitaria desbordó Buenos Aires en rechazo a la política de recortes del gobierno de Macri

Resumen Latinoamericano

Las universidades pararon por primera vez en 15 años en reclamo al ajuste presupuestario del Gobierno. El centro de la ciudad de Buenos Aires se vio desbordado por una histórica movilización de los centros educativos que suspendieron actividades académicas por primera vez desde 2001 para protestar contra el ajuste presupuestario que realizó el gobierno neoliberal de Mauricio Macri.

Estudiantes, docentes, sindicalistas, trabajadores no docentes e incluso rectores se movilizaron el pasado jueves 12 de mayo en las inmediaciones del Palacio Pizzurno, donde funciona el Ministerio de Educación de la Nación.

“Olé, olé, olé, olá, no tengo cuentas en Panamá, soy estudiante y quiero presupuesto ya”, coreaban los estudiantes.

Por primera vez en 15 años, las cuatro federaciones que agrupan a los docentes de las universidades se unieron en un mismo paro y movilización. En la marcha estuvieron la Conadu vinculada a la CTA de Hugo Yasky; Fedun y UDA de la CGT de Antonio Caló, la Conadu Histórica e innumerables agrupaciones estudiantiles de izquierda.

La concentración en principio se iba a realizar en la plaza ubicada frente al Palacio, pero finalmente, por la enorme concurrencia, los manifestantes cortaron las avenidas Callao y Córdoba y las calles aledañas a partir de las 16 horas.

Alrededor de las 19, las columnas comenzaron a marchar hasta Plaza de Mayo por Corrientes y Diagonal Norte, con una parada previa en el Obelisco, bajo cánticos notoriamente opositores.

El reclamo

La marcha fue tan numerosa porque al Gobierno se le armó un cóctel que no pudo detener a tiempo y se gestó dos semanas atrás, cuando el ministro de Educación, Esteban Bullrich, les avisó a las autoridades de la UBA que habría recortes de fondos para los hospitales que dependen de la Universidad, una recorte que en la UBA calculaban en un 50 por ciento.

Por otra parte, los gremios también reclamaron aumentos salariales. La paritaria está estancada, luego de unas primeras reuniones en las que ni siquiera estuvo presente Bullrich.

La última oferta recibida fue de un aumento del 31,6 por ciento repartido en tres cuotas: 15 en mayo, 5 en octubre y 11 en diciembre. Los gremios rechazaron el ofrecimiento y ahora aprovecharán la imponente movilización de hoy para pedir entre 35 y 40 por ciento de aumento.

En tanto que la semana pasada, Macri anunció una partida extra de 500 millones de pesos para que las universidades hagan frente al tarifazo en la luz y el gas, que fue considerado insuficiente por los rectores.

Anoticiado del grosor que podía tener la marcha, Bullrich dialogó con las autoridades de la UBA y les prometió que no habría recortes en los hospitales.

Por esa razón, las autoridades universitarias levantaron el pie del acelerador y desactivaron el paro no docente, por lo que la mayoría de las facultades abrió y tuvo clases, lo que evitó que la marcha fuera aún más numerosa. Las únicas que cerraron por completo fueron Sociales, Exactas y Filosofía y Letras, que el martes pasado fue tomada por los estudiantes.

Los estudiantes, que apuntaron directamente contra Macri con diversos cantitos, reclamaron además por el boleto estudiantil, una consigna que iniciaron los alumnos de la Universidad Nacional de La Plata.

Resumen Latinoamericano, Buenos Aires.