Los Macri y sus negocios durante la dictadura argentina

Los Macri y sus negocios durante la dictadura argentina

Telesur

La familia del presidente electo Mauricio Macri fue una de las más beneficiadas durante la genocida dictadura argentina. En la actualidad constituyen un emporio integrado por 46 empresas, la mayoría de ellas creadas durante la última dictadura militar (1976 – 1983).

Macri, forma parte de una tradición familiar ligada a millonarios negocios conectados con esa dictadura. Las empresas ligadas a la Sociedad Macri (SOCMA) tuvieron un rol y un crecimiento destacado durante el el autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional”, entre los años 1976 y 1983.

Desde el derrocamiento del gobierno de María Estela Martínez de Perón, Franco Macri (padre del nuevo mandatario argentino) y su emporio familiar obtuvieron grandes negocios y condonaciones de deudas.

Los negocios de los Macri lograron un crecimiento considerable. En 1973 disponían de siete empresas; 10 años después la cantidad había aumentado a 46.

La “Patria Contratista”

La familia Macri, a través de la SOCMA, sostuvo numerosos negocios con el Estado argentino, permitiéndoles obtener numerosos beneficios económicos ligados a servicios que prestaron a la junta militar.

Uno de los ejemplos más resaltantes es la empresa Correo Argentino, encargada desde la década de los 90 al servicio de correspondencia de esa nación; en 2003 el entonces presidente Néstor Kirchner lo nacionalizó.

Otro servicio prestado por las empresas de la Sociedad Macri a los militares fue la recolección de desechos sólidos, a través de la empresa Manliba, privatizada por la dictadura en 1979. En ese entonces los Macri mantenían un contrato de cinco años, renovable por igual cantidad de tiempo. Sin embargo, un litigio entre la ciudad de Buenos Aires y la empresa cortó el vínculo.

Nacionalización de la deuda

En 1982 el Banco Central de la Nación encabezado por Domingo Felipe Cavallo, decidió estatizar la deuda privada de empresas que colaboraron con el Gobierno de facto, entre ellas las ligadas a la SOCMA, Bridas, Gregorio Pérez Companc, Bulgheroni, Renault Argentina, Grupo Clarín, Diario La Nación, Papel Prensa, entre otras.

La cifra total de dicha estatización alcanzó unos 40 mil millones de dólares, y representa uno de los principales motivos para que analistas y expertos consideren esa deuda, pagada por el pueblo y Gobierno nacional, como ilegal e ilegítima.

Una de las beneficiadas fue la firma Sevel, empresa automotriz más importante de Argentina, que llegó a tener unos 100 mil empleados en su momento de mayor apogeo económico.

Entramado corporativo

La empresa Intron, cuya propiedad comparte la SOCMA con la multinacional alemana Siemens, se encarga del negocio de la administración de recursos del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Dichas operaciones son realizadas a través de UTE-Rentas. Algunas de las transacciones pasan por la emisión de facturas de servicios como alumbrado, barrido de calles y limpieza (ABL), además de impuestos automotores.

Intron maneja dos empresas de Control fotográfico de vehículos, cuya licitación vigente se extiende por cinco años.

Intron también controla, junto a otras empresas de la SOCMA como SEPSA y Sistemas Catastrales, la fiscalización de la construcción de edificios, ampliaciones no declaradas de viviendas y aprobación de planos correspondientes a la jurisdicción. Dispone de un contrato por 20 años.

SEPSA también es conocida como Pago Fácil y es contratista del Banco Ciudad para el cobro de impuestos.

IECSA es una empresa de ingeniería en construcciones. Se presentó en dos licitaciones para la capital argentina en las que aprobó requisitos técnicos.

Una de las licitaciones, por 70 millones de dólares, corresponde a la construcción de los denominados “reservorios” para la mitigación de inundaciones en Buenos Aires. Otra licitación asciende por 22 millones de dólares para la edificación de la nueva Casa Cuna.

Infracciones

Datos de la Dirección General Impositiva (DGI) indican que Sevel evadió unos 55 millones de pesos (cinco millones 739 mil dólares) entre los años del 93 al 95, mientras Mauricio Macri fue presidente de la empresa.

En ese lapso de tiempo Sevel Argentina exportaba autopartes a Sevel Uruguay para el cobro de reintegros por exportaciones. Sin embargo, dichas piezas eran ensambladas en territorio uruguayo e importadas a Argentina como automóviles terminados.

Sevel cobraba reembolsos por concepto de exportaciones y realizaba las importaciones con un arancel preferencial del dos por ciento.

Investigaciones concluyen que el monto por reintegro sólo en 1993 ascendió a unos siete millones de pesos (730 mil dólares).

Por dichas irregularidades Macri fue procesado por contrabando, pero fue absuelto por una Corte que rechazó la causa.

Durante sus dos mandatos al frente del Club Atlético Boca Juniors se registraron numerosas denuncias sobre compras, ventas y reingreso de jugadores del club Xeneize que jugaron en el fútbol europeo. Algunos de los casos no están reflejados en los balances del club.

Herencia

Actualmente Mauricio Macri es uno de los cinco herederos de las propiedades en manos del empresario italiano Franco Macri, cuya riqueza alcanzaba los 730 mil millones de dólares, según una publicación de la revista Forbes en 1998.

Patrimonio personal

De acuerdo con la declaración presentada el pasado septiembre por el candidato presidencial ante la Oficina Anticorrupción, dispone de bienes, depósitos y recursos que alcanzan los 53 millones de dólares.

Su patrimonio incluye un departamento de 370 metros cuadrados (m2) en Buenos Aires, una vivienda en Uruguay y acciones en sociedades comerciales como SOCMA, Inmobiliaria Litoraleña, Macri Investment Group y Meat American Group, entre otras empresas.

La mayor parte de sus recursos se encuentran en cuentas extranjeras, principalmente en depósitos en dólares en Estados Unidos, cuyo monto alcanza los 10 millones y en Suiza 7.6 millones.

Macri-Fortuna2